México 

¿Qué ocasiona el “mal del puerco”?

A todos nos ha pasado alguna vez que después de comer nos dan ganas de dormir, comenzamos a sentir el cuerpo pesado y los bostezos nos comienzan a invadir. ¡Es el famoso “mal del puerco”! Pero, ¿sabes qué lo ocasiona? 

El nombre correcto de esta sensación es marea alcalina postpandrial y se debe a una baja energética ocasionada por un exceso en la producción de bicarbonato en la sangre. Para la producción de bicarbonato es necesario un intercambio de electrolitos de la sangre a las células del estómago, y es durante este intercambio que los niveles de bicarbonato aumentan y ocurre la marea alcalina, mejor conocida como “mal del puerco”. 

En muchas ocasiones, el “mal de puerco” llega unos minutos de haber ingerido alimentos, ¡pero puede presentarse también hasta dos horas después! Esta reacción es más común en personas que trabajan en oficina, pues su situación de sedentarismo ocasiona que las reservas de energía disminuyan.

Tips para evitar el mal del puerco

¡No te saltes el desayuno!

El desayuno es el alimento más importante del día, por ello debe ser variado, incluye verduras, granos integrales, café, alimentos libres de azúcar y suficiente agua. Si todos los días comienzas con un buen desayuno, a la hora de la comida no tendrás necesidad de consumir alimentos pesados. 

Come con calma

Cuando se trabaja en oficina hay que ajustarse a los horarios de comida y tratar de aprovechar ese tiempo al máximo, esa situación provoca que en muchas ocasiones los alimentos que se ingieren se coman rápidamente y se mastiquen poco, haciendo más lento el proceso de digestión.

Así que aunque parezca que tienes poco tiempo para comer, trata de masticar al menos 40 veces tus bocados y procura que consumir más verduras que proteínas. 

Camina un poco

¿Eres de los que regresa a su lugar de trabajo inmediatamente después de comer? ¡Evítalo! Trata de caminar un poco antes de regresar a trabajar, podrías darle una vuelta a la manzana u ofrecerte para ir a la tienda, ¡además te harás de más amigos! 

Esta pequeña caminata activará tu digestión y te ayudará a reducir la somnolencia. 

Bebe una taza de té

De manzanilla, manzana, canela, menta… ¡o lo que más se te antoje! Los tés favorecen el trabajo de digestión y muchas veces calman la inflamación abdominal. 

Además, prepararte una taza de té es un buen pretexto para ponerte de pie unos minutos y distraerte un poco mientras está listo. 

Frota tus manos con una gota de aceite de menta

Coloca una gota de aceite de menta en la palma de tu mano, frótala y acércala a tu rostro para percibir su aroma.

La menta anima los sentidos y genera una sensación de energía; si además agregas una gota de aceite de naranja, la combinación de dulce y fresco puede avivar tu mente. 

Rompe con tu rutina diaria

Es cierto que las obligaciones laborales hacen difícil romper con la rutina, pero de vez en cuando levántate de tu lugar y haz algo que no hagas habitualmente: saluda a un compañero, interésate por un tema nuevo o trata de aprender algo de otras áreas. 

Ahora que sabes lo que es el “mal del puerco” y cómo evitarlo, no te olvides de seguir los consejos para que tus tardes en la oficina sean menos pesadas. Considera que lo más importante es tener una alimentación adecuada, que sea variada, limpia y además tenga el sabor casero que muchas veces extrañamos. 

En Savorly contamos con diferentes opciones de comida casera que nuestros cocineros preparan día con día con el mayor cuidado, date la oportunidad de probarlos, ¡ordena ahora desde nuestra app!